Había una vez un niño llamado Juan que vivía en una provincia muy lejana que se llamaba Catamarca.
Juan no tenía amigos y estaba triste. Él tenía que ponerse las vacunas y no quería.
Un día vino un amigo llamado Tomás de Buenos Aires y le dijo: -Quédate tranquilo, yo voy a estar en este momento al lado tuyo.
Terminó creciendo porque se bancó las diez vacunas al lado de su amigo Tomás.
Y sus papás se pusieron felices porque aprendió a convivir con el Pinchazo y el Dolor.
Fin
AUTORÍA: María Belén Lozano
Escrito el día: 27/06/2008