Asociación Civil Creciendo

María Victoria, mamá de Valentín

“Existe una Fundación que se llama Creciendo”, me dijo el doctor de Valentín ( Dr Alonso) cuando aún mi hijo tenía un año y crecía normalmente.
“Les va a hacer muy bien ir” continuó.
Yo le agradecí pero sentía que no era el momento. Mi hijo crecía. ..¿Para qué iba a ir a un grupo de chicos que tienen problemas de crecimiento? Lo que yo sabía desde sus cinco meses es que él padece de Hipopituitarismo, y su origen es genético. Quiere decir que es altamente probable que use hormonas de crecimiento. Y lo mejor es que al detectarlo tan tempranamente él recibirá su tratamiento a tiempo..
En varias oportunidades abrí la página web de la Asociación. Pensé en escribir un mail.. No era mi tiempo. El crecía. Acaso no sería adelantarme demasiado a un problema?
Sin embargo tenía momentos de ansiedad, de incertidumbre en que necesitaba compartir mis dudas sobre su futuro…
El percentil de Valentín comenzó a descender. Y un día hablé con mi esposo y nos decidimos a ir. No es fácil. Uno tiende a negar los problemas. Si bien somos papás concientes, lo medicamos como nos dicen y acudimos a las consultas, no es sencillo asumir que tenemos un chiquito (hermoso) con un problema crónico que –como dijo el doctor – no es grave pero es serio. Requiere seguimiento, controles y padres ocupados en medicar diariamente. Todo se va naturalizando. Pero por momentos aflora el cansancio, otras veces el dolor o la incertidumbre por lo que vendrá.
Cada vez que nos toca ir a las reuniones tengo sentimientos encontrados. Me enojo con los chicos, peleo y tengo cara larga. Pero les confieso que basta llegar a la puerta para que todo eso se me pase. Sé que al atravesar el umbral me voy a encontrar con otros que caminan junto a nosotros. Que batallan y les pasan cosas parecidas y otras muy diferentes.
Allí nadie es mejor ni peor. Nada es más o menos grave. Cada persona es importante y todos podemos compartir y escuchar al otro.
Una de las cosas más importantes es acudir con toda la familia. A Lucas, nuestro hijo mayor le hace muy bien estar allí. Va entendiendo algo más cada día de la problemática de su hermano.
Otra cosa fundamental es pensar juntos. Dicen que la palabra pensar significa “cuidar”. Y es un espacio en el que todos podemos pensar y aportarnos miradas diversas en una situación.
Las horas pasan volando. La pasamos muy bien. Y nos llevamos nuevas fuerzas, abrazos y el cariño de todos.
Como dice una de las profesionales que coordina el grupo “A veces una enfermedad puede ser una oportunidad para muchas cosas”.
Jamás imaginé conocer gente tan valiosa como la que descubrí en Creciendo…
Valen, aún crece sin hormonas. Pero sabemos que en algún momento comenzará. Y ese día nos encontrará fuertes y lo que es mejor estaremos acompañados por todos ustedes. Gracias Creciendo por tanto apoyo y contención.
 
                       María Victoria, mamá de Valentín